24 abril 2020

1 comentarios:

desconocido dijo...

Así es, una práctica que se inscribe en una tradición milenaria en la Iglesia (desde hace siglos fue utilizada por eremitas,cenovitas, sacerdotes, religiosos y religiosas, y también laicos y laicas de todas las clases sociales…), tanto, que podríamos ver el cristianismo como una cadena ininterrumpida de acompañamiento de unos discípulos de Jesús a otros discípulos. Quizá por todo esto, el Papa Francisco propone con fuerza la necesidad de una Iglesia que acompañe a las personas y los procesos de la historia..., ojalá valoremos siempre la posibilidad de ser acompañados, por un hombre o una mujer con experiencia de Dios y conocimiento de las dinámicas humanas en las que Él se hace presente...