30 mar. 2020

Cuaresmentena #15: Tiempo para darnos


Hablando con mi madre hace un par de días, para tranquilizarla (y tranquilizarme a mí también) le dije que Dios nos estaba haciendo un regalo con todo esto del confinamiento: tiempo.
En nuestro día a día, el tiempo es lo más valioso que tenemos. Necesitamos tiempo para ir a clase, tiempo para estudiar, para rezar, para quedar con los amigos, para estar con la familia, para hacer deporte... Nos hacemos horarios, intentamos meterlo todo a presión, y siempre se nos escapan cosas. A mí, por lo menos, de lo que tengo en el horario se me escapa un cuarto de las cosas, si no más.

Ahora que estamos metidos en nuestras casas, Dios nos está regalando tiempo para dedicarlo a cosas importantes, sí, pero dedicarlo bien.

Mientras antes podía pasar una tarde con mis amigos mirando cada uno Twitter y hablando sólo de cosas que vemos en redes sociales, ahora hacemos videollamadas casi a diario y ninguno cogemos el móvil. En casa, con mi familia, pasamos rato hablando y haciendo cosas juntos. Y, sobre todo, puedo pararme a hablar con Dios sin distraerme, sin pensar en lo que tengo que hacer después o lo que dejé sin hacer antes. En definitiva, puedo estar presente en todos los momentos del día, en lugar de preocupándome por los que quedan atrás o los que están por venir.

Aprovechemos este regalo, aunque haya días buenos y malos. Porque no se trata de hacer muchas cosas y llenar el tiempo, sino de aprovecharlo bien para darnos del todo, poniendo todos nuestros sentidos y todo el amor en lo que hacemos.

Andres Carucho.

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