23.5.19

Un camillero nos narra su experiencia: Lourdes 19`

Todos los días que duró la peregrinación, mi misión era ir a recoger al peregrino D. Francisco a su hotel, ya que él estaba en silla de ruedas, no me importaba a la hora que lo tuviera que recoger o llevar de vuelta a su hotel o las veces que lo hacía al cabo del día, para mí no era ningún impedimento el que lloviera, solo me preocupaba de que él estuviera bien protegido de la lluvia, tapándolo con el chubasquero que le ponía, solo con la sonrisa con que me daba los buenos días o se despedía al finalizar la jornada, fuera la hora que fuera no me importó nada, solo me preocupaba de hacer bien el trabajo que se me encomendó, tratar bien al enfermo y cuidarlo en todo momento, si Dios quiere, para la próxima peregrinación volveré a estar pendiente de las necesidades del enfermo sin poner mala cara en ningún momento, que Nuestra Señora de Lourdes, nos proteja durante este año.

Rafa.









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