3.10.12

Abrazado a la cruz



No estamos solos. En la noche más oscura -de la fe, de la incomprensión, de la soledad, de la enfermedad o de la muerte- él nos toma de la mano. Su amor vence siempre. Su luz llega hasta los rincones más escondidos de nuestra vida, de nuestra alma, de nuestro mundo. Nuestra vida está escondida y custodiada con él en Dios. Abrazados a su cruz nada hemos de temer.

0 comentarios: